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leyendo periodicoCada tarde se sentaba mi tío en el viejo sillón de cuero que había en la casa de mis abuelos, que entonces era la suya, y ojeaba los diario; se pasaba horas haciéndolo como si fuera un ritual del que no podía escapar.

Un día se hallaba en aquella vieja y monótona actividad cuando me acerqué a él con un folleto que me había dado el almacenero que tenía datos de todo tipo relacionados con los juegos de azar; uno de los títulos que figuraba en grande era “noticias de poker” y aparecían en él los actuales buenos Justificar a ambos ladosjugadores de la zona, con los premios que habían obtenido y las jugadas que ellos recomendaban para lograr ganar las partidas. Yo estaba fascinada, siempre me ha interesado tanto esa parte de la vida que ver a algunas personas que yo misma me cruzaba por la calle siendo relativamente conocidas en el ambiente me despertó una chispa de envidia y quise por un instante tener aquello para mí.

Además en el mismo folleto había direcciones de casino gratis en linea; yo había oído hablar de ellos muchas veces pero sin prestarle demasiada atención; siempre preferí las cosas que podía tocar no sólo ver a través de una pantalla; y también aparecían allí los nuevos sistema de ruleta que estaban circulando por todo el mercado.

Mi tío se quedó mirándome como si hubiera visto un aparecido; entonces yo recordé que para él el momento en el que lee el diario es sagrado y no se lo puede interrumpir, salvo por cuestiones de causa mayor, como la muerte de algún pariente, por ejemplo; así que me marché rápidamente de allí en busca de alguien a quien le importara perder unos segundos de su vida para leer ese folletito.

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